Artesanía y Movimiento

Dominio relojero

Heredera de más de tres siglos de arte relojero, JEANRICHARD destaca por sus relojes de lujo fabricados según los parámetros de la excelencia suiza. La marca ha desarrollado un innovador concepto de caja modular que ofrece una gran libertad de creación. Asimismo, cuenta con su propio movimiento mecánico de alto rendimiento, el calibre de manufactura automático JR1000.

La caja exclusiva de JEANRICHARD, de diseño sumamente original, combina una carrura en forma de cojín con un bisel redondo. Su construcción multicapa sofisticada destaca por la presencia de distintos elementos superpuestos que se mantienen firmes en un "contenedor". El conjunto se refuerza con dos brazos laterales fijados con tornillos de titanio. Para la fabricación de una sola caja hacen falta cerca de 70 operaciones, que van de la estampación al montaje final del reloj. Este ingenioso concepto no solo garantiza la robustez y la hermeticidad de la caja, sino que su carácter modular permite a JEANRICHARD dar vía libre a su creatividad y variar los materiales y los acabados de los diferentes elementos para dotar de una personalidad propia a cada colección y modelo. La marca propone asimismo una gran variedad de esferas (con distintos tipos de índices finamente elaborados) y de correas y brazaletes que aumentan aún más las posibilidades de combinación, para así poder responder a las diferentes expectativas de los amantes de relojes deportivos y refinados.

Un movimiento automático de manufactura

En 2004 JEANRICHARD retomó el contacto con su saber hacer ancestral y con el espíritu de su fundador Daniel Jeanrichard (1665-1741) con la presentación de su movimiento de manufactura, enteramente concebido y producido en sus talleres de La Chaux-de-Fonds: el calibre automático JR1000. 

Fruto de cuatro años de desarrollo, este movimiento de alta frecuencia (28.800 alternancias por hora/4 Hz) reúne todas las cualidades necesarias para compartir la vida cotidiana de los amantes de las aventuras: precisión, fiabilidad, robustez, alto rendimiento y reserva de marcha mínima de 48 horas. En concreto, destaca por su balancín equipado con un sistema especial antigolpes y su rodamiento de bolas de cerámica, que no requiere lubricación. Con un diámetro de 25,60 mm y un grosor de 3,77 mm, el calibre exclusivo JR1000 ha sido concebido para albergar varias complicaciones adicionales conservando su excelente rendimiento cronométrico y su marcha perfectamente estable. Además, cuenta con un detalle original: la masa oscilante de cuerda unidireccional está personalizada con una decoración vertical grabada y las letras JR.

Alta calidad suiza

Producidos por los mejores relojeros y artesanos helvéticos con los equipos más sofisticados, los relojes JEANRICHARD destacan por su elevadísimo nivel de calidad suiza, en línea con la tradición iniciada por Daniel Jeanrichard.

Desde la caja multicapa hasta los diferentes tipos de correas y brazaletes, pasando por las esferas diversamente decoradas, JEANRICHARD solo utiliza los materiales de la mejor calidad y muestra una preocupación absoluta por los detalles y los acabados. Los movimientos y los modelos acabados se someten a controles ultrarrigurosos que garantizan su precisión, su fiabilidad y su perfección estética. El resultado son relojes de lujo para las personas que no admiten concesiones, ni en el estilo ni en el rendimiento.